Hiperplanificación y los roles de profesores y alumnos

Imagen de Irnerio, considerado el fundador de la Universidad de Bolonia
Irnerio, considerado el fundador de la Universidad de Bolonia, la primera en Europa.

Uno de los mantras más repetidos sobre la enseñanza online es el que tiene que ver con los nuevos roles de profesor y alumno. Ya saben: el alumno es el responsable de gestionar activamente su aprendizaje, el profesor pasa a ser un facilitador y un largo etcétera de lugares comunes.

Mi experiencia, hasta la fecha, es desalentadora: me dijo un buen amigo hace tiempo que las cosas no se mueven si no las empujas, y tenía tanta razón que recuerdo su frase a menudo.  En mi opinión, el problema consiste, básicamente, en que tenemos metido en lo más profundo de nuestro cerebro, me atrevería a decir que ya casi está escrito en nuestros genes, el modelo magistral presencial desde nuestra más tierna infancia. Siempre hay alguien (el profesor) que lleva la iniciativa y que marca de manera profunda todos los aspectos docentes.

Mi caso concreto: todos mis estudiantes de una asignatura de Máster Universitario sobre metodología de enseñanza online repiten hasta la saciedad lo que han leído en la bibliografía. Comienza la asignatura, planteo un par de debates sobre temas generales y pasan los días… Al cabo de un par de semanas, les pregunto en el foro “¿Qué le falta a esta asignatura?” y nadie sabe qué responder. Y contesto yo: faltan ellos, sus intereses,… su cambio de rol.

[…]La sorpresa, claro, es mayúscula, y muchos se disculpan, etc. Les digo que no es culpa suya, que tampoco nadie les ha explicado qué es lo que podían hacer o qué es lo que se espera de ellos, etc.  y que esto pasa porque, lamentablamente, en la práctica totalidad de asignaturas del Máster (por no decir la totalidad), siguen funcionando de la misma manera: acción del profesor – reacción de los alumnos, en definitiva, el modelo de siempre. Nadie abre debates, nadie profundiza en ningún tema, nadie dice “a mí me gustaría…”, nadie…

Siguiente paso: les digo explícitamente que necesito su cambio de chip, que asuman su rol, que sean activos, que planteen qué cosas les interesan, que podemos formar grupos de trabajo por intereses comunes, que…que la asignatura es suya y no mía. Y llega la travesía del desierto, quizás, simplemente, porque no saben hacerlo, porque no lo han hecho nunca.

¿Qué buscan ellos? La hiperplanificación del EEES (léase Bolonia): un calendario completo de actividades (léase tales artículos, haga estas tareas para tal día), que deja un margen casi inexistente a la creatividad y a la personalización. No pienses, simplemente sigue el plan de trabajo previsto y ya está. Y se desmotivan y se desconectan, porque siempre tienen algo urgente que presentar para tal o cual asignatura.

Me recuerda a lo que ocurre cuando alguien está redactando la Tesis Doctoral: siempre hay algo más urgente que le hace postponer el trabajo en ella. Y lo peor viene ese alguien se sienta, por fin, a trabajar en SU Tesis, porque es un trabajo totalmente distinto: el autor elige el tema y es el máximo responsable de su estructura, contenido, etc. y hay un “facilitador” llamado Director de Tesis. No hay guía, no hay plazos, no hay… hiperplanificación.

Normalmente cuesta entre cuatro o cinco años aprender esto, así que supongo que para mi asignatura pequé de iluso. Moraleja: el próximo curso, toca hiperplanificación.

¡Ah, Bolonia! ¡Qué oportunidad perdida! Si Irnerio levantara la cabeza…

 

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