Expocampus 2014 con Eduardo Punset y Enrique Dans

 

Logo Expocampus 2014. XI Conferencia sobre eLearning y TIC en educación.

Me alegra comunicaros que ya tenemos cerrado el espectacular programa de Expocampus 2014, nuestro Congreso bianual de Innovación Docente sobre últimas tendencias y retos del eLearning y de la lectura digital, que en su XI Edición contará, nada más y nada menos, que con la participación de Eduardo Punset y Enrique Dans entre otros prestigiosos docentes, investigadores y comunicadores.

Este año, además, trasladamos la sede de celebración del congreso al impresionante auditorio de Casa del Lector en el Centro Cultural Matadero Madrid.

Si nos queréis acompañar el próximo 31 de octubre de 2014, sólo tenéis que completar el formulario de inscripción online, cuya cuota es gratuita para varios colectivos (profesores, investigadores y profesionales).

Y ya sé que no es el motivo principal para asistir, pero gracias a nuestros colaboradores sorteamos un iPad Air…

Apple y los libros de texto

Libros de texto electrónicos... ¿el final de las mochilas?
Libros de texto electrónicos… ¿el final de las mochilas?

Retomo el asunto de los libros de texto a raíz de una noticia que informa de que Apple acaba de abrir una tienda de textos educativos. Se entiende, claro, que se trata de libros digitales y que estarían diseñados para iPad.

Si bien es cierto que los comienzos del libro de texto electrónico están siendo dubitativos y erráticos, no es menos cierto que, en mi opinión, la tendencia es imparable. Mis últimas compras de libros en papel han sido ediciones especiales, con ilustraciones cuidadas o con alguna otra característica que, en mi opinión, se sigue disfrutando más o únicamente en papel, como troquelados… Sin embargo, sólo adquiero en formato electrónico las novelas, publicaciones científicas, etc. Ahorro tiempo, dinero, espacio,…

Mi opinión es que, en no muchos años, se acabará por generalizar el libro de texto electrónico y desaparecerá el de papel, o al menos, desaparecerá tal y como lo conocemos ahora. Desde hace algún tiempo, las editoriales han hecho tímidos progresos en ofrecer material complementario a través de Internet o empaquetado en CD o DVD, pero son todavía pocas -en gran parte, por la escasa demanda- y siempre pensando en un valor añadido al libro impreso tradicional, no como soporte sustitutivo. Sin embargo, la presión ejercida por los alumnos, los padres, los profesores y las administraciones educativas es cada vez mayor. Creo, sinceramente, que es un proceso natural e imparable.

De momento, la oferta de Apple en España es poco más que simbólica, nada nuevo en el panorama patrio, pero es un buen toque de atención y una buen indicador de que alguien empieza a intuir que puede haber negocio. Supongo que el resto de actores estarán moviendo ficha o pensando al menos qué ficha mover.

No es que yo sea un gran defensor de los libros de texto -ya hablaré algún otro día sobre el asunto-, pero si tienen que estar presentes, que sean electrónicos, por favor.

A vuelta con los libros de texto

Libro como collage de contenidos gratuitos online

Me haco eco una tendencia en expansión en EE.UU. que supongo que pronto llegará a España (si es que no ha llegado ya, y yo no me he enterado). Se trata de los libros de texto gratuitos o de muy bajo coste, confeccionados a partir de textos de libre acceso de Wikipedia y otras fuentes, y que siguen fielmente la estructura de los manuales universitarios clásicos en cada disciplina.

¿Ciencia-ficción? Querido lector, vaya a Boundless y véalo usted mismo. Los libros así construídos son “equivalentes” (no se me ocurre un calificativo mejor) a los originales pues tratan los mismos temas y basándose en información rigurosa y contrastada recopilada de fuentes gratuitas de Internet por expertos en la materia (curadores), y permiten un ahorro sobre el libro de texto tradicional cercano al 90% en la mayoría de los casos.

Ni que decir tiene, naturalmente, que las editoriales tradicionales han puesto el grito en el cielo y las correspondientes demandas en la tierra. Más información en MIT Technology Review y en la propia página “Cómo funciona” de Boundless.

 

Libros o apuntes

Leía, hace no mucho tiempo, en El Mundo creo recordar, que varios centros de Madrid habían eliminado los libros de texto para volver a los clásicos apuntes. Lamentablemente, creo yo, lo que habían hecho los profesores era volver a los apuntes escritos a mano, con el objetivo de potenciar la ortografía y la caligrafía.

Todos los que hemos pasado por un aula sabemos que si alguna actividad va en contra de ambas disciplinas es, precisamente, tomar apuntes: se toman notas a toda prisa, intentando prestar más atención al contenido que a los aspectos formales pues, a fin de cuentas, son documentos de uso personal o en el mejor de los casos se dejan consultar o copiar a los amigos.

Mi pregunta es ¿por qué se ve incompatible tomar apuntes con el uso de nuevas tecnologías? Creo que algunas aplicaciones para tabletas son particularmente apropiadas para esta tarea, pues permiten escritura o dibujo a mano, texto mecanografiado, texto procedente de otras fuentes, incorporación de imágenes u otros elementos multimedia de la red, etc. Y en todas ellas se puede corregir la ortografía de manera sencilla y los virtuosos podrán mostrar sus dotes caligráficas.

Me parece, en suma, nadar contracorriente e intentar poner puertas al campo. ¿Por qué se piensa siempre que la innovación tecnológica está en contra de las disciplinas digamos “clásicas”? A mí me parecen perfectamente compatibles.

Kindle en África

Fotografía niños usando Kindle en escuela africanaLeí en El País del 10 de junio el artículo “Kindles para niños africanos“, en el que se daba cuenta de un encomiable proyecto de la ONG Worldreader de hacer llegar material didáctico a los niños de los países del África subsahariana, puesto que los dispositivos van cargados previamente con todos los libros y lecturas necesarios. Sin entrar en detalles, aunque a mí personalmente la aventura me parece arriesgada y me apasiona a partes iguales, el post de hoy es motivado por la siguiente afirmación de Colin McElwee, una de las almas impulsoras de Worldreader (cito el artículo, supongo que fiel a lo expresado por él):

En su opinión, parte del éxito de la iniciativa reside en “el aspecto de libro” del propio aparato. Algo que “facilita que los profesores no se sientan desplazados en las aulas”, a diferencia de lo ocurrido con los sucesivos intentos de introducir un ordenador de bajo coste en países subdesarrollados. “Ante un ordenador, el profesor se siente desplazado, pero el libro lo identifican como una herramienta más de su trabajo, menos amenazante”.

Salvando las distancias y los contextos culturales y sociales, es una reflexión que nunca me había planteado (supongo que es porque no me siento amenazado en absoluto por las máquinas), aunque, en mi opinión, plantea puntos de vista interesantes sobre vías alternativas para profesores tecnófobos: comencemos por integrar en sus aulas lo “menos amenazador” y vayamos avanzando paulatinamente, mientras se van sintiendo cada vez más cómodos, con sistemas cada vez más complejos.